CRÓNICA: Juanjo Bona lleva la jota y sus raíces al Teatro Apolo en el primero de sus dos conciertos en Barcelona

Anoche, 17 de marzo, Juanjo Bona llevó su gira Tan mayor y tan niño al Teatre Apolo de Barcelona. En la primera de sus dos fechas consecutivas en la Ciudad Condal, el cantante de Magallón presentó en directo su primer álbum, Recardelino y dejó claro que formar parte de su concierto en vivo es adentrarse en un viaje cargado de emociones y raíces.

Desde el primer acorde de su banda de músicos, formada por David Soler, Marcel Bagès y Antonio Torres, Bona imprimió su sello personal con un arranque potente basado en su disco de debut. La velada comenzó con Intro, una instrumental que se fusionó con Moncayo, una de las canciones más representativas de Recardelino. Seguidamente interpretó Virgen de Magallón, Golondrinas y La plaza y el río. Un inicio vibrante que sirvió para sumergir al público en su universo musical, donde tradición y modernidad conviven con naturalidad.

El repertorio del concierto no se limitó a su álbum debut. Bona también hizo un recorrido por algunos de los momentos clave de su carrera, recordando su exitoso paso por Operación Triunfo y rindiendo homenaje a sus influencias. El artista maño estructuró su actuación en tres bloques bien diferenciados, que representaban las etapas más importantes de su vida hasta ahora: su infancia en Magallón, su etapa de estudiante en Madrid y la transformación que vivió tras su paso por Operación Triunfo. No faltaron referencias a la jota, un género que claramente corre por sus venas y que quiere expandir por el mundo.

Además de las 11 canciones de Recardelino, incluyó Lo que no ves de mí, La Magallonera y El destello, esta última originalmente junto a Martín Urrutia, aunque en esta ocasión la interpretó en solitario. También hubo espacio para versiones muy bien recibidas por el público, como La nave del olvido, Toda la noche en la calle y Que se divierta y no llore. El artista supo equilibrar las emociones con un setlist que combinó baladas íntimas con momentos más dinámicos, en los que la energía del público se desbordó.

El público, entregado de principio a fin, acompañó al artista con palmas, coros y una emoción palpable en cada canción. La puesta en escena, sencilla pero efectiva, dejó todo el protagonismo a la voz y la interpretación de Bona, que conectó con los asistentes a través de cada letra y melodía. En este concierto en particular, entre los asistentes se dejó ver Noemi Galera, a quien el extriunfito dedicó una rondadera aragonesa. ¡Vaya momentazo!

La versatilidad y la calidad de voz que tiene Juanjo Bona conforman un directo sólido, sumando esa conexión especial que mantiene con sus seguidores. Su capacidad para emocionar y hacer vibrar a la audiencia demuestra que su música va más allá de su paso por Operación Triunfo: es el reflejo de un artista con una identidad propia, que pisa el escenario con fuerza y autenticidad. Ha agotado entradas prácticamente para toda la gira de teatros, donde cada ciudad resulta una oportunidad para seguir conquistando corazones, tal como ya ha hecho en Mallorca o Bilbao.

Gemma Ribera

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