CINE – NACIONAL – CRÍTICA
Presentada en el 28º Festival de Málaga y actualmente en el 9º BCN Film Fest, la película También esto pasará, dirigida por María Ripoll, llega a los cines el 9 de mayo de 2025 con un enfoque reflexivo y elegante sobre el duelo, la madurez y la búsqueda de uno mismo. Basada en la novela de Milena Busquets, la película presenta una mirada sincera y desenfadada hacia la complejidad humana a través de Blanca, una mujer que, tras la muerte de su madre, evade el dolor en un proceso de autoexploración marcado por la huida y el descontrol.
Marina Salas se mete en la piel de Blanca y es, sin duda, el gran pilar de la película. La actriz no busca la empatía fácil, sino que permite que el espectador observe a Blanca en su lucha interna, transmitiendo tanto su hedonismo desesperado como momentos de vulnerabilidad. De hecho, vemos como es capaz de explorar una forma imperfecta de afrontar el duelo, evitando las respuestas fáciles.
El reparto coral, que incluye a Carlos Cuevas, Susi Sánchez, Sara Espigui, Andrea Trepat, Borja Espinosa y Carles Francino, complementa perfectamente la interpretación de Salas, aunque sus papeles, si bien sólidos, no tienen la misma intensidad emocional. Cuevas, en particular, aporta una frescura ligera en su interacción con Blanca, mientras que los demás secundarios suman al tono general de la película sin desentonar. Los niños que la acompañan también aportan un contraste natural que refuerza la atmósfera humana y espontánea.
Uno de los mayores logros de También esto pasará es su dirección de arte y fotografía. Cadaqués, con su luz cegadora, su mar azul inabarcable y sus calles blancas no es solo un decorado estético, sino un personaje más en la historia. La fotografía logra capturar la paradoja esencial del duelo: mientras Blanca se hunde en su dolor callado, el mundo sigue su curso, impasible y hermoso. Los amplios planos del paisaje mediterráneo refuerzan esa sensación de deriva y de suspensión vital.
El ritmo pausado de la película y la falta de una resolución clara pueden hacer que algunos espectadores sientan que También esto pasará se queda a medio camino. Si bien la dirección es sólida y el retrato del duelo es realista, la falta de una transformación significativa en el personaje de Blanca puede resultar frustrante. La película no busca finales felices, sino que se dedica a la observación de la complejidad de la vida después de una pérdida, explorando los pequeños momentos que la definen.
¿Por qué verla?
Es una obra delicada, honesta y formalmente cuidada, que capta con sensibilidad la incertidumbre del duelo. Sin embargo, tiene cierta frialdad que hace que, pese a sus aciertos interpretativos y visuales, no termine de emocionar con la fuerza que prometía.
Valoración: ★★★
Texto: Gemma Ribera
© COMOexplicARTE
Aquí el tráiler:








