CINE – NACIONAL – ENTREVISTA
La directora valenciana Avelina Prat regresa al cine con Una Quinta Portuguesa, una delicada exploración de los vínculos humanos, la memoria y el tiempo suspendido. Ambientada en un entorno tan idílico como enigmático, la película narra el encuentro entre dos desconocidos que comparten una casa rural portuguesa, pero también una silenciosa necesidad de cambio. Conversamos con la cineasta en el 9º BCN Film Fest sobre la gestación del proyecto, su mirada sobre los personajes y la poética del espacio como motor emocional del relato. La película se estrena en salas el 9 de mayo.
COMOexplicARTE: ¿Cómo describiríais Una quinta portuguesa en pocas palabras?
Avelina Prat: Diría que es un viaje, una huida que se convierte en una búsqueda.
COMOexplicARTE: ¿Cómo surgió la idea y qué te inspiró a escribir esta película?
Avelina Prat: Pues sobre todo el escuchar muchas lenguas a mi alrededor, mucha gente de países diferentes y pensar que detrás de cada uno de ellos hay una historia. Y bueno, también leí una noticia en el periódico de un hombre que lo dejó todo en España para irse a Venezuela y 20 años después, cuando quiso volver, resultó que no podía porque una hija que había quedado aquí lo había declarado como fallecido. Entonces, aparte de lo surrealista de la noticia, me hizo pensar también qué tiene que pasarle a alguien para que decida dejar todo atrás, cambiar de lugar, abandonar trabajo, entorno, familia y empezar de cero en otro sitio. Y sobre todo, ¿eso es posible? ¿Cuánto de nuestro pasado nos llevamos con nosotros? Entonces, a partir de ahí, pues elaboré la historia.
COMOexplicARTE: La película transcurre en un entorno rural portugués muy especial. ¿Qué papel juega el lugar en la historia?
Avelina Prat: Para diferenciar estas dos vidas tan distintas que tiene el personaje principal, quería generar un contraste fuerte. Más allá de cambiar de país, que también lo da, yo creo que el contraste entre la ciudad y lo rural ayuda mucho a mostrar este cambio. De repente, vemos a un hombre que se encuentra casi trasplantado de su lugar de origen a otro que no tiene nada que ver con la vida que conocía.
COMOexplicARTE: El silencio y la contención emocional son muy presentes en la peli. ¿Cómo trabajaste eso desde la dirección?
Avelina Prat: Comentándolo con Manolo Solo y con el resto de actores, sí que nos parecía que la contención era un poco la manera de describir a los personajes. Les damos mucho espacio. Digamos que las relaciones se van forjando a través de la observación, del respeto, de dejarse espacio y de no exigir nada del otro. Entonces, trabajamos mucho los silencios, las escuchas, las pausas, casi igual que los diálogos.
COMOexplicARTE: Ya que mencionas a Manolo Solo, ¿Qué te llevó a elegirle como protagonista?
Avelina Prat: Sí, la verdad es que en Manolo pensé enseguida. Mientras estaba escribiendo el guion ya lo tenía en la cabeza. Yo con Manolo había trabajado en un cortometraje hace un montón de años y, bueno, había coincidido con él por ahí un par de veces. Y no sé, estaba describiendo el personaje y siempre lo veía a él. Además, es curioso porque a veces tú escribes un personaje y después ya vas buscando actores o actrices y, a veces, teniendo ya a alguien en la cabeza, lo escribes como muy amoldado a él, pensando en sus gestos y en su manera de decir las cosas. Si, sí, Manolo estaba ahí desde el principio y la verdad es que, menos mal que, bueno, le mandamos el guión, le gustó mucho, y se apuntó al proyecto.
COMOexplicARTE: ¿Y cómo fue rodar en Portugal y trabajar con un equipo mixto hispano-luso?
Avelina Prat: Fue una experiencia estupenda. Nos gusta mucho Portugal, y trabajar con el equipo portugués fue muy gratificante. Los jefes de equipo eran los mismos que aquí, pero es verdad que, al rodar un poquito más de media película en Portugal, pues gran parte del equipo y del reparto era portugués y nos entendíamos de maravilla. Primero porque, al final, el lenguaje del cine es común en todas partes y después porque es un país muy cercano, aunque muchas veces le damos la espalda. Allí todo el mundo, más o menos, entendía español o bien chapurreábamos todos un poco de portuñol. Creo que compartir algo así es una experiencia que siempre enriquece. Entrar en otros lugares y ver otras formas de hacer cosas.
COMOexplicARTE: ¿Hubo alguna escena especialmente desafiante o que recuerdes con cariño?
Avelina Prat: Más que desafiantes, te diría que escenas que recuerde con cariño creo que hay un montón. A ver, nos lo pasamos muy bien. Por ejemplo, disfrutamos mucho esa partida de cartas con gente tan variopinta. Había portugueses, un español, el búlgaro… Fue muy curioso esa mezcla y cómo se entendían todos alrededor de esa mesa y ese juego de cartas. Al final es un lenguaje universal casi, ¿no? Poder estar jugando entre todos y riendo.
COMOexplicARTE: ¿Qué crees que puede encontrar el público en Una quinta portuguesa que no suele encontrar en el cine más convencional?
Avelina Prat: Yo creo que la película se aleja un poco de lo que más se lleva ahora, de lo que está a la moda, tanto temáticamente como formalmente. Tenemos un ritmo así tranquilo. Es un viaje con el protagonista de manera que ese tiempo que tiene que transcurrir para que él sienta y haga todo su proceso también lo muestra la película. Hay elementos de thriller pero tratados de otra manera, desde una cotidianidad. Es un largometraje que también te va sorprendiendo porque van pasando cosas que no te esperas. Muchas veces en las películas, aunque nos guste lo que nos están contando, ves más o menos por dónde van a ir. En este caso creo que puede sorprender un poco.
COMOexplicARTE: Muchas gracias y mucho éxito.
Avelina Prat: ¡Esperemos!
Entrevista: Gemma Ribera
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