REVIEW #TEATRO: ‘El Fantasma de la Ópera’ hechiza Barcelona en su estreno en el Teatro Tívoli

La melodía es inmortal, reconocible al instante, y la puesta en escena deslumbra con su escenografía cuidada al detalle, trucos de magia que se cuelan a lo largo de la función y una atmósfera cómica que aporta frescura al misterio. Así llega El Fantasma de la Ópera al Teatro Tívoli de Barcelona, después de haber triunfado en dos temporadas en Madrid y continuar su gira nacional, que ya comenzó en verano y recorrerá 20 ciudades españolas hasta enero de 2027.

Estrenado por primera vez en Londres en 1986 y compuesto por Andrew Lloyd Webber, El Fantasma de la Ópera es uno de los musicales más emblemáticos del mundo. Basado en la novela de Gaston Leroux, cuenta la historia de Erik, un genio musical enmascarado que vive oculto bajo la Ópera de París. Su obsesión por Christine Daaé, una joven soprano con un talento extraordinario, lo lleva a manipular el teatro y a todos sus habitantes, combinando gestos de ternura con métodos casi tortuosos. Entre romance, misterio y un toque de terror, la historia explora las emociones humanas más profundas, como la soledad, la pasión y el deseo de ser visto y amado.

El inicio de la función resulta un poco caótico: la abundancia de elementos escénicos, la contextualización y la introducción simultánea de varios personajes pueden confundir ligeramente al espectador en los primeros minutos. Sin embargo, esta sensación se desvanece rápidamente a medida que la narrativa gana fuerza y las escenas siguientes se convierten en los momentos más potentes y emocionantes del espectáculo.

El musical se distingue por su capacidad de fusionar el drama teatral con la potencia de la ópera. La banda sonora, con temas icónicos como La música de la noche, Todo lo que te pido, Deseando que estuvieras aquí otra vez o su famosa obertura, no solo acompaña la acción, sino que la potencia, creando un hilo emocional que mantiene al público atrapado durante toda la función. Además, la combinación de escenas corales, solistas y ballet hace que el espectáculo se perciba como una experiencia completa donde canto, actuación y danza se entrelazan con precisión.

El elenco de esta producción aporta fuerza y autenticidad a la historia. Daniel Diges se enfunda en la máscara de Erik, el misterioso y atormentado fantasma, aportando potencia vocal y matices dramáticos. A su lado, Ana San Martín brilla como Christine, la soprano cuyo talento y fragilidad conquistan a público y personaje. Guido Balzaretti completa el triángulo como Raoul Chagny, aportando elegancia y presencia escénica, y entre los secundarios, Enrique R. del Portal destaca como Monsieur André, equilibrando la trama con solvencia y estilo. La dirección de Federico Bellone y la supervisión musical de Julio Awad -con orquestra tocando en directo- aseguran que la fidelidad al original conviva con la frescura necesaria para mantener al público en vilo.

La escenografía es otro de los grandes aciertos del montaje. El escenario giratorio de 360 grados, el órgano antiguo, la barca que aparece y desaparece, los efectos de luz y los movimientos precisos de los elementos mecánicos crean una atmósfera mágica que envuelve cada escena. Los vestuarios, de gran riqueza y detalle, transportan al espectador al París del siglo XIX, mientras que los trucos visuales y los momentos cómicos aportan frescura sin romper la tensión dramática que caracteriza la obra.

El final, aunque emotivo, resulta más sutil de lo que cabría esperar, especialmente después de la intensidad de los números intermedios. Este contraste hace que la conclusión se perciba menos grandiosa, dejando la sensación de que la historia se despide de manera delicada, casi contenida, cuando la potencia emocional vivida en la función pedía un cierre más impactante.

¿Por qué verlo?

Con dos horas y media de duración, incluido intermedio, El Fantasma de la Ópera en el Teatro Tívoli no solo ofrece música y espectáculo visual, sino también una inmersión emocional en la historia de un fantasma que encarna la soledad, la pasión y la necesidad de reconocimiento. Es una obra maestra que emociona, sorprende y fascina. Misterio, romanticismo y excelencia artística se dan la mano en un montaje que confirma por qué este musical sigue siendo una experiencia completa capaz de conquistar a nuevas generaciones de espectadores.

Valoración: ★★★★

Información y entradas

Texto: Gemma Ribera

© COMOexplicARTE

2 Comentarios

  1. Anónimo

    La de Barcelona aunque está bien puesta, esperaba algo mejor, más espectacular, para mi no lo fue, la escena del candelabro deja mucho que desear. Las actuaciones si están muy bien.

  2. Anónimo

    Muy decepcionada con la anulación de la sesión de las 17h en el Tivoli de Barcelona, del «fantasma de la ópera «por un problema técnico . Los espectadores esperamos media hora, ya en la sala.Desplazamiento desde Tarragona para nada.Es incomprensible que no se tengan buenos profesionales para estos casos o que no hayan controlado bien las cosas antes de la función. Que pena!

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