REVIEW #CINE: Humor, pasado y presente en ‘Aída y vuelta’

Convertir una serie de televisión en un largometraje siempre implica negociar con la memoria colectiva del espectador. Cuando, además, se trata de una ficción tan popular como Aída (2004-2014), el reto se multiplica. Aída y vuelta es una película que nace precisamente de esa tensión entre el recuerdo y el presente, entre la necesidad de rendir homenaje y el deseo de cuestionar lo que significó aquel fenómeno televisivo que marcó a toda una generación.

El proyecto surge de la mano de Paco León, actor y director que formó parte esencial del universo de Esperanza Sur y que aquí asume la dirección y coautoría del guion -junto a Fer Pérez-. Lejos de plantear una simple continuación de la serie, la película opta por una estructura metanarrativa que convierte el propio rodaje de Aída en materia cinematográfica. La ficción se cruza con la realidad y los personajes conviven con los actores que los interpretaron, dando lugar a un ejercicio de revisión consciente del fenómeno televisivo y de su impacto cultural.

Aída y vuelta parte de una premisa tan atractiva como arriesgada: recuperar un imaginario televisivo muy reconocible y someterlo a la mirada adulta de quienes lo crearon y lo consumieron. La película se mueve entre la comedia, la nostalgia y la reflexión sobre el paso del tiempo, el humor y la exposición mediática, proponiendo un juego de espejos que interpela tanto a los personajes como al público.

No es casual que la acción se sitúe en 2018, un momento que la película señala como punto de inflexión. Ese año, atravesado por cambios sociales, políticos y culturales profundos, funciona como marco para revisar qué tipo de humor se hacía entonces y cómo sería recibido hoy.

Aída y vuelta pone sobre la mesa, sin esquivarlos, los chistes y situaciones que en su momento formaron parte del ADN de la serie -la caricaturización de las clases populares, el humor basado en estereotipos, la homofobia o el racismo normalizados como gag- y los somete a una mirada crítica actual. Paco León no propone una cancelación retrospectiva, sino una pregunta incómoda: qué se puede contar hoy, cómo y desde dónde.

El reencuentro del reparto original es uno de los grandes motores emocionales del filme. Carmen Machi vuelve a ponerse al frente como Aída, sosteniendo la película con una mezcla de ironía, desgaste y lucidez que conecta con el presente del personaje. Junto a ella regresan rostros fundamentales de la serie como Paco León, Miren Ibarguren, Mariano Peña, Pepe Viyuela, David Castillo, Marisol Ayuso, Melani Olivares, Pepa Rus, Secun de la Rosa o Eduardo Casanova, que aportan momentos de complicidad y guiños reconocibles con sus míticos personajes. Eso sí, las ausencias, inevitables en un proyecto de estas características, también se hacen notar.

Lo que ocurre es que esa misma apuesta por el metalenguaje y la autorreferencialidad acaba jugando en contra del conjunto. La película depende en exceso del bagaje previo del espectador y resulta menos eficaz como relato autónomo. Algunas ideas, como por ejemplo la revisión del humor de otra época, se apuntan con interés, pero no siempre encuentran un desarrollo sólido, lo que genera una cierta sensación de dispersión narrativa.

En el plano formal, Aída y vuelta muestra un acabado cuidado y una dirección solvente, capaz de alternar momentos de comedia directa con otros más introspectivos. No obstante, el ritmo se resiente en su afán por abarcar demasiados frentes a la vez, y el conjunto termina siendo más estimulante en lo conceptual que plenamente satisfactorio como experiencia cinematográfica.

¿Por qué verla?

Más que una película pensada para conquistar nuevos públicos, Aída y vuelta funciona como un diálogo íntimo con sus seguidores más fieles. Es una película honesta, consciente de sus límites y respetuosa con el legado de la serie, pero también atrapada en su propia nostalgia. No busca reinventar Aída, sino despedirse de ella desde la reflexión y el afecto. En cines el 30 de enero.

Valoración: ★★★

Texto: Gemma Ribera

© COMOexplicARTE

Aquí el tráiler:

Deja un comentario