CINE – NACIONAL – ENTREVISTA
Ganadora del Goya a mejor dirección novel por La hija de un ladrón, Belén Funes vuelve a estremecer con Los Tortuga, una película luminosa y doliente sobre el duelo, la migración y los vínculos familiares que se desdibujan y se reinventan. Charlamos con ella en el 9º BCN Film Fest.
COMOexplicARTE: En Los Tortuga, el duelo se aborda con una delicadeza y una verdad que conmueve. ¿Cómo fue el proceso de construir ese dolor silencioso en los personajes de Delia y Anabel?
Belén Funes: Aunque la película no es autobiográfica, sí que lo que intento cuando hago películas es encontrarme a mí dentro de cada proyecto e intentar situar a la gente que conozco, cómo poner ahí dentro mi mundo. En este caso, la forma de tratar el duelo fue un poco inspirándonos en cómo en mi familia históricamente se ha vivido el duelo, es decir, desde dónde lo hemos experimentado, qué ha significado el silencio en estos momentos y también cómo hemos intentado lidiar con él, habiendo acertado y fallado. Evidentemente, las pelis siempre es mejor hacerlas sobre los errores que sobre los aciertos (sonríe).
COMOexplicARTE: La película tiene una textura casi documental, algo que ya vimos en La hija de un ladrón. ¿Cómo trabajas ese realismo desde la dirección?
Belén Funes: Es curioso porque el realismo es algo extremadamente construido. Parece que el realismo es que tú pones una cámara, te vas a tomar algo y cuando vuelves revisas el material y todo eso ha sucedido. Sin embargo, en el fondo es algo que tiene muchísima construcción previa y creo que depende de muchos factores. El naturalismo empieza y arranca auténticamente en la escritura del guión. Pretendimos ser muy realistas e intentamos crear una puesta en escena que le diera mucha prioridad a los personajes y no tanto a las ideas de dirección quizás. Y no olvidemos los niños, que son importantísimos para traer el realismo a las películas.
COMOexplicARTE: La interpretación de Antonia Zegers y el descubrimiento de Elvira Lara son fundamentales. ¿Cómo fue dirigirlas?
Belén Funes: Fue un proceso muy largo. Es una película que está super ensayada, super hablada. Le hemos dado mil vueltas al guion durante los ensayos. Primero nos encontrábamos mucho a distancia vía Zoom porque Antonia estaba en Chile y nosotras dos en Barcelona. Con el tiempo fue como ir encontrándole la voz a los personajes. Queríamos encontrar cómo se relacionaban Anabel y Delia siendo madre e hija y enfatizamos en lo que se genera en medio de las dos, que es este universo maternofilial y es el que me parece que tiene mucha potencia en la película.
COMOexplicARTE: ¿Qué te lleva a apostar por rostros no profesionales y cómo influye eso en el proceso de rodaje?
Belén Funes: En esta película hay actrices muy importantes, pero también es una película donde hay muchísima gente que se está poniendo delante de la cámara por primera vez. Por ejemplo, todas las taxistas es la primera vez que actúan o que salen en una película. Igual que los agricultores, pues toda la familia de Jaén tampoco son actores. Procuramos siempre hacer ese mix entre actores profesionales y actores que no lo son. De esta forma generamos un universo que pueda ser creíble.
COMOexplicARTE: Desde los olivos de Jaén hasta la Barcelona más urbana… ¿Qué papel juega el espacio geográfico en la construcción del duelo y de la identidad de las protagonistas?
Belén Funes: Pues un espacio es un poco espejo del otro. Hicimos un retrato algo pesimista, pero real. Lo que queríamos era no romantizar la ciudad, porque es un lugar ahora mismo muy hostil; pero tampoco queríamos romantizar el campo y tratarlo como un lugar de sueño y de felicidad. El campo, evidentemente, también es un lugar que está en pura decadencia. Y lo mismo pasa con el pueblo andaluz, porque a mí me cansa mucho que siempre parezca que el pueblo es sol y bicicletas, cuando en realidad allí es muy difícil ganarse la vida. Hay un momento en que el personaje de Mamen Camacho dice “Esto es una ruina”. Sí, todo es una ruina. No solamente el campo y la ciudad, sino todo en conjunto.

COMOexplicARTE: Has unido dos memorias migratorias: la andaluza de antaño y la latina más reciente. ¿Qué te llevó a cruzar estas dos herencias y cómo lo hiciste?
Belén Funes: El viaje de migración en España ha ido cambiando, eso es sabido por todos. Hubo un proceso de migración internacional muy fuerte a lo largo de los años 60 y 70, luego en las olimpiadas… Ahora el perfil de migrante ha variado muchísimo y estamos ya más acostumbrados a la población latina, del norte de África o de Centroamérica. A mí me parecía muy interesante que dos personas que están en Barcelona, muy lejos de su casa, se hubieran conocido, se hubieran enamorado y hubieran tenido una hija que es catalana, pero que no comparte los orígenes con sus padres. Este tipo de familia es muy común aquí donde estamos, pero es un tipo de constitución familiar un poco apátrida, donde hay un sentimiento de nacionalismo muy particular porque te sientes como que no eres de ninguna parte.
COMOexplicARTE: El título, Los Tortuga, alude a quienes cargan su vida a cuestas. ¿Nació antes el título o la idea del viaje migrante y emocional?
Belén Funes: Lo que te puedo decir es que nos gustaba mucho el concepto. Nos parecía interesante. Sé que es un título rarísimo para una película, lo cual no tengo claro si será bueno o malo (ríe) en su estreno, pero nos parecía que identificaba muy bien a un tipo de población. Hay algo del proceso migratorio de Delia que es que no acaba nunca. Todo el rato buscando una vida mejor, cargando a cuestas mucho peso. Como un dorado que no llega nunca jamás. ¿O sabes cuando llegas a un lugar soñado que al final no es como te habías imaginado? Pues eso. Es como ese viaje del migrante que nunca llega a un puerto. Nos gustaba que esa especie de movimiento viviera dentro del título.
COMOexplicARTE: Basándote en tu experiencia y trayectoria, ¿sientes que el cine social y femenino tiene más espacio actualmente o sigue siendo una lucha abrirse camino en la industria?
Belén Funes: Yo creo que reinar en esta industria va a ser muy difícil porque eso significa hacer películas desde otro lugar y seguramente con menos componente político. Lo que sí que se está demostrando es que hay una generación de cineastas mujeres, haciendo cosas muy impactantes, muy importantes y muy buenas, en general. De alguna forma creo que ahora el cine español sí que está recuperando estas ganas de hablar del presente, que es algo que sucedió, sobre todo si pensamos en la escuela de Barcelona, en los años 90. Entonces ya había un retrato del presente de la ciudad muy fuerte y me alegra que se esté recuperando esas ganas de hablar de las circunstancias del presente y de cómo las cineastas están atravesadas por ellas.
COMOexplicARTE: Bien dicho. Muchas gracias por tu tiempo.
Belén Funes: Gracias a ti
Entrevista: Gemma Ribera
© COMOexplicARTE
