CINE – NACIONAL – ENTREVISTA
Tras el proyecto musical Enlorquecido, en el que ya exploraba su vínculo artístico con Federico García Lorca, el cantaor Miguel Poveda amplía ahora ese universo creativo con el estreno de su documental Enlorquecido: solo el misterio nos hace vivir. En esta entrevista, Poveda profundiza en su relación con el poeta granadino, un proceso que va de la admiración al “zarandeo emocional”, y en cómo la figura de Lorca se ha convertido en una presencia constante que atraviesa su vida, su obra y su forma de entender el arte.
COMOexplicARTE: Tu primera aproximación a Lorca fue bastante intuitiva y hasta tímida. ¿Recuerdas cuándo sentiste que Federico dejaba de ser un poeta admirado para convertirse en alguien que te acompañaba vitalmente?
Miguel Poveda: Sí. Cuando vuelven a salir a la luz sus poemas del amor oscuro, después de cincuenta años silenciados, ocultos, escondidos. Eso era una muestra de la represión, del horror que vivimos en nuestro país. Son unos poemas escritos casi al final de su vida, entre el 33 y el 36, y no aparecen hasta cincuenta años después. Siempre había llegado a Federico a través de lo auditivo, escuchando a Morente, Carmen Linares, el “Verde que te quiero verde” de Manzanita, Los gitanos cantan a Lorca… siempre había llegado a él desde la música. Es a partir de ahí empiezo a leerle y a conocerlo un poco más. Descubro que fue asesinado y que uno de los condicionantes era que era homosexual. Eso me tocó el alma. Me conmovió, me hizo quererle y poner el foco también en la historia de nuestro país.
COMOexplicARTE: Da la sensación de que quieres devolverle humanidad al personaje. ¿Te interesaba más el Federico hombre que el icono?
Miguel Poveda: Sin duda, en seguida me llamó la atención su lado más humano. Empecé a bucear en su obra, en sus cartas, en sus entrevistas y a conocer profundamente al hombre hasta el punto que me enamoro, me obsesiono. Hay fotografías en blanco y negro, sí, pero no lo ves en movimiento. Apenas existe una imagen en la que saluda un instante a cámara. No está su voz y no sabemos dónde está su cuerpo. Entonces ahí entra una obsesión tremenda. Empiezan a ocurrirme cosas extrañas en el alma, en el corazón. Joan Gibert me dijo un día: “Tú estás enloquecido”. Y pensé: “Pues este es el estado”. Sentía a Federico, su sombra, al lado de la mía. Ahí es donde empieza el enloquecimiento.
COMOexplicARTE: En el documental dices que prefieres hablar de “zarandeo” antes que de obsesión…
Miguel Poveda: Sí, de zarandeo emocional. Algo que te mueve todos los cimientos del alma. Como decía Vicente Aleixandre, puede que haya poetas de igual magnitud o calidad, véase Machado, Juan Ramón Jiménez, Cernuda, Pedro Salinas, Gerardo Diego… y tantas mujeres poetas también. Hay una generación inmensa en nuestro país. Pero lo incomparable de Federico era su persona. Ahí es donde llega el zarandeo para mí. Cuando leo cómo piensa, y me intereso por su preocupación por hacer llegar el arte y la cultura donde no hay acceso. Y sin olvidar su compromiso con el flamenco. Tal como yo siento el flamenco, le agradezco profundamente ese activismo.
COMOexplicARTE: “Sólo el misterio nos hace vivir”. ¿Podríamos decir que es su activismo el misterio de Lorca que te atrapa?
Miguel Poveda: Hombre, más allá de artista, no hay duda de que fue un activista cultural. Un hombre con una enorme preocupación por el ser humano. Un hombre que luchó por la defensa constante de quienes se han sentido oprimidos, ninguneados o rechazados: la mujer, el homosexual, el gitano, el negro, la gente de los pueblos donde no llegaba la cultura. Este hombre era un dios en la tierra para mí. Y eso es lo que hace que me agarre a él y siga un poco su filosofía de vida y su manera de entender elm undo.
COMOexplicARTE: ¿Qué te interesaba más: hacer un documental sobre su vida y trayectoria o sobre lo que realmente pasa cuando Lorca te atraviesa? ¿Una mirada más objetiva o subjetiva?
Miguel Poveda: No basta con decir: “A mí Lorca me ha atravesado”. ¿Y qué? La cuestión es entender el porqué. Y es por todo esto que te estoy contando. Porque él podía haberse quedado en un artista acomodado. Su familia le financiaba los estudios, sus libros, su vida… podía haberse aburguesado perfectamente. Pero no. Fue un hombre que luchó por ganar dinero con su teatro, por triunfar y por compartir con los desfavorecidos todo lo que sabía.
COMOexplicARTE: En el documental también te vemos muy natural, en un ambiente poco impostado. ¿Tuviste miedo de exponerte demasiado emocionalmente?
Miguel Poveda: No, porque esto no era cuestión de hablar de una intimidad mía, sino mostrar mi amor y mi admiración hacia un hombre que puede transformarnos artística y personalmente. Y además quiero contagiar esa emoción a la gente joven y a quien vea el documental. ¿Cómo me va a dar pudor mostrarme así? He puesto el corazón encima de la mesa. Un corazón sangrando, latiendo y vibrando porque este hombre me ha generado todo esto. Y, sinceramente, creo que si todos sintiéramos algo así, este planeta iría mucho mejor.
COMOexplicARTE: Hay una especie de círculo emocional cuando visitas Nueva York: Federico transformado por la ciudad y su familia terminando allí años después. ¿Cómo viviste ese cruce entre destino y memoria?
Miguel Poveda: Sobre todo el lugar donde acabaron los restos de su padre. Eso me parecía una muestra más de la barbarie. Francisco García Rodríguez… no se puede tener un nombre más español. Un hombre de la Vega de Granada, del campo, que gracias a su trabajo financió los estudios y los libros de Federico. Y acaba enterrado solo, en un cementerio a las afueras de Manhattan, entre nombres americanos. Creo que jamás habría imaginado ese final. Eso era importante contarlo. No solo el asesinato de Federico, sino también el exilio. Ese hombre se quedó solo allí porque la familia volvió a España. Y simboliza algo muy fuerte.
COMOexplicARTE: ¿Cómo fue trabajar con Echanove, alguien tan ligado también al teatro y a la palabra lorquiana?
Miguel Poveda: Lo adoro. Es un ser apasionado, lorquiano y entusiasta. Para mí era importante que estuviera en este proyecto porque su voz está ligada a la de Federico gracias al trabajo previo que hizo con el director Lluís Pascual. Cuando preparaban El sueño de la vida, preguntaron a quienes habían conocido a Lorca cómo hablaba, cómo seseaba, cómo pronunciaba. Hicieron un trabajo arqueológico increíble para reconstruir su voz. Y llegaron tan al fondo que Isabel García Lorca y Rafael Alberti dijeron: “Se parece a la voz de Federico”. Así que es lo más parecido que tenemos a escucharle.
COMOexplicARTE: Si Federico Garcia Lorca pudiera pasear hoy contigo por Barcelona, ¿dónde le llevarías primero?
Miguel Poveda: No, no… ¿Dónde me llevaría él a mí? (ríe). Yo no hablaría. Me agarraría de su brazo y le diría: “Llévame tú a conocer tu Barcelona. La que te hizo amar esta ciudad. Enséñamela con tus ojos de poeta”.
Entrevista: Gemma Ribera
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