SERIES – NACIONAL – ENTREVISTA
La crisis de la vivienda se ha convertido en uno de los grandes problemas de la gente joven y Aloka(h)iru la aborda desde la comedia. La miniserie en euskera creada y dirigida por Nitya López y Alba Lozano, que se estrena en la 13.ª edición del Festival Serielizados, sigue a tres amigas que tienen un mes para abandonar su piso y deciden poner en marcha tres negocios clandestinos para conseguir el dinero que necesitan. Hablamos con sus creadores y con las actrices Lorea Intxausti, Izaro Nieto y Nerea Sanz sobre la precariedad, la amistad y las contradicciones de la vida adulta.
Nitya López y Alba Lozano: reírse de una realidad cada vez más absurda
COMOexplicARTE: La crisis de la vivienda es una realidad especialmente difícil para la gente joven. ¿En qué momento visteis que podía convertirse en una comedia y no solamente en un drama social?
Nitya López: Realmente, la comedia ya estaba desde el principio. Éramos conscientes de que estábamos contando una historia sobre un tema que preocupa a muchísima gente, pero la propia premisa ya contenía una especie de juego con el reto al que se enfrentaban las protagonistas. Ese caos nos predisponía a contar algo disparatado que nos divertía mucho.
Alba Lozano: La situación en España es tan absurda que no nos queda otra que tomárnosla con humor. También queríamos hacer una serie amena, que enganchara y te hiciera pasar un buen rato. Pero, cuando te paras a pensar en la vida de estas tres amigas, te das cuenta de que estamos llegando a un punto en el que ni siquiera podemos elegir cómo queremos vivir. Lo llamativo es que ellas quieren seguir viviendo juntas porque les apetece compartir esta etapa de sus vidas, pero no pueden permitírselo.
COMOexplicARTE: Las protagonistas responden a esa amenaza con tres negocios clandestinos. ¿Cómo construisteis esa escalada de situaciones absurdas sin perder de vista la realidad que hay detrás?
Nitya López: La idea de los tres negocios y de ese equipo organizado y sincronizado para conseguir el dinero nos daba mucho juego. Aunque es una miniserie de cuatro capítulos, ese punto de partida nos ha permitido explorar muchos problemas a través de los negocios que empiezan a funcionar en la casa y cómo colisionan entre sí. La escalada consistía en complicarles las cosas y ver cómo los personajes iban resolviendo sus conflictos individuales y grupales.
Alba Lozano: También queríamos explorar la masculinidad frágil, cómo nos mostramos delante de nuestra pareja cuando estamos con los amigos o cómo se reparten los roles y las responsabilidades en una relación. En las parejas heterosexuales que conviven, las mujeres siguen cargando con la responsabilidad de hacer cosas y gestionar que la otra persona las haga. Nos apetecía mucho hablar de ello, aunque fuera en una subtrama.
COMOexplicARTE: El piso compartido representa tanto la precariedad como el refugio que las tres amigas intentan conservar. ¿Cómo trabajasteis ese espacio?
Nitya López: El piso representa aquello por lo que las tres protagonistas están luchando. Trabajamos con el departamento de arte para que cada habitación tuviera una personalidad propia, porque eso también iba a determinar el negocio de cada una, en función de su carácter y de lo que estudian. El 95 % de la serie transcurre en el interior de la casa, así que queríamos que el espectador se sintiera a gusto en ese espacio. Alba y yo volcamos parte de nuestras experiencias como estudiantes y de nuestra etapa compartiendo piso, además de situaciones que hemos visto en nuestro entorno. Fue una de las partes más chulas del proceso.
COMOexplicARTE: La miniserie también juega con diferentes tonos. ¿Cómo fue el desarrollo de los cuatro episodios?
Alba Lozano: Cada episodio tiene una personalidad distinta. El primero tiene mucho ritmo; el segundo está lleno de situaciones absurdas y de varios tipos de comedia; el tercero saca el lado más emocional y dramático, y el cuarto es pura fantasía (ríe). ¡Al final tiramos la casa por la ventana! Para mí, la serie es muy unitaria, pero nos hemos permitido jugar con los tonos y con lo que a cada una le apetecía hacer en cada momento. Puede que a Nitya y a mí no nos hagan gracia las mismas cosas, y no hemos intentado encontrar un punto medio. Hemos procurado convivir con nuestras diferencias y comprobar después qué gracia le hace al público los chistes y quién gana. Tenemos sentidos del humor diferentes, pero hemos construido una comedia que funciona y hemos podido llevar la historia cada vez más lejos.
COMOexplicARTE: Alba, Izaro Nieto ya había protagonizado tu cortometraje Utländsk, que aborda también la precariedad. ¿Cómo ha sido volver a trabajar juntas?
Alba Lozano: Acabamos hablando siempre de los temas que nos tocan de cerca. En Utländsk ya estaba muy presente la idea de cómo la precariedad condiciona las decisiones que tomamos sobre nuestra vida y cuándo podemos permitirnos huir. En esta serie, las tres protagonistas quieren seguir viviendo juntas, pero parece imposible. Es un problema que me preocupa y por eso seguimos hablando de ello. Con Izaro tengo una relación creativa muy bonita y vamos a continuar trabajando juntas cuando hagamos el largometraje de Utländsk. Escribimos el personaje pensando en ella, igual que pasó con Garazi. Yo no conocía a Maider, pero Nitya ya la había dirigido antes, así que contamos con ella. Ha sido genial tener al reparto prácticamente al mismo tiempo que estábamos escribiendo.
COMOexplicARTE: La serie nace dentro de una iniciativa de EITB para impulsar nuevos formatos de ficción. ¿Qué importancia tienen estas convocatorias para los nuevos equipos?
Alba Lozano: La iniciativa Formatu txikiak, talentu berriak es muy necesaria porque ofrece espacio para experimentar y probar cosas que, de otro modo, quizá no tendrían cabida. Son proyectos con poco presupuesto, pero con los recursos que tienes puedes hacer series muy chulas. En nuestro caso, teníamos claro que queríamos hacer cuatro capítulos, trabajar con tres personajes y un único espacio. En lugar de pensar en lo que no podíamos hacer, aprovechamos lo que teníamos. Con un presupuesto limitado puedes encontrar una manera estupenda de contar una historia. A mí, trabajar con limitaciones me funciona muy bien porque me ayuda a imaginar y construir la trama.
COMOexplicARTE: El título, Aloka(h)iru, también es un juego de palabras. ¿Qué significado tiene?
Nitya López: A mí me gustan los juegos de palabras. En los debates con Alba sobre nuestro sentido del humor, gané yo la batalla del título. Alokairu significa “alquiler” en euskera y decidimos introducir una h intercalada porque hiru significa “tres”, en referencia a las tres protagonistas.
COMOexplicARTE: ¿Qué recorrido os gustaría que tuviera la serie entre el público vasco y fuera de Euskadi?
Alba Lozano: Después del estreno en Serielizados, la serie llegará a PRIMERAN, una plataforma gratuita de contenidos en euskera. Estamos muy agradecidas y queremos que la gente pueda disfrutarla. ¡Estamos deseando hacer una segunda temporada! El tema de la vivienda da para 80 temporadas, la verdad. En el fondo es tristísimo y me gustaría que no tuviéramos que hacer más, pero me parece muy significativo que la gente haya tenido que ir a acampar a las plazas para reivindicar un derecho que debería ser básico. Cuando hicimos la serie no sabíamos que esto iba a suceder, porque nos limitamos a abordar la precariedad estudiantil. Pero las siguientes temporadas gritarán: “Bienvenidos a la vida adulta”.
Lorea Intxausti, Izaro Nieto y Nerea Sanz: tres amigas, tres formas de afrontar la precariedad
La convivencia es uno de los motores de Aloka(h)iru, pero también una de las claves para construir su comedia. Las tres protagonistas tienen personalidades diferentes y reaccionan a su situación desde lugares distintos. Para las actrices, encontrar esa complicidad fue una parte fundamental del trabajo.
COMOexplicARTE: Vuestros personajes reaccionan de maneras muy distintas ante la amenaza de perder su casa. ¿Cómo construisteis esas diferencias y qué os ayudó a encontrar la química en la amistad?
Lorea Intxausti: Tuvimos la suerte de que Alba y Nitya habían escrito un guion que nos encantó a las tres y en el que los personajes estaban muy completos. Lo único que hacía falta era juntarnos y darles voz y cuerpo.
Izaro Nieto: La química surgió de los ensayos que organizaron Nitya y Alba, con las dinámicas que propusieron para construir toda la historia previa de los personajes y su amistad.
COMOexplicARTE: Si tuvierais que compartir piso con vuestro personaje, ¿cuál sería la mayor ventaja y cuál sería el motivo por el que acabaríais discutiendo?
Nerea Sanz: Si tuviera que compartir piso con Maider, creo que podría llegar a abrumarme un poco su lado tan hippy. ¡Y la mayor ventaja, obviamente, sería que cocina muy rico!
Izaro Nieto: Lo que no aguantaría de Nerea sería su pasotismo ante el desorden. La mayor ventaja es que no nos aburriríamos juntas y me reiría mucho.
Lorea Intxausti: La mayor ventaja de compartir piso con Garazi sería tener la casa ordenada, limpia y las tareas del hogar hechas. Además, si algo se estropeara, Garazi se encargaría de solucionarlo, de hablar con el casero y de todo tipo de quehaceres aburridos. La mayor desventaja sería que a veces se toma las cosas demasiado en serio y es demasiado correcta, sobre todo si me comparo con ella.
COMOexplicARTE: Lorea, ¿qué te ha permitido explorar Garazi que no habías trabajado tanto en tus personajes anteriores?
Lorea Intxausti: Garazi me ha permitido explorar un personaje más contenido y racional que otros que he interpretado, tanto por su propia esencia como por el tono que buscaban Nitya y Alba para el proyecto. Ha sido muy enriquecedor construir los personajes a partir de su comportamiento en relación con sus compañeras de piso, así como trabajar con un tono muy sutil, sin subrayar la comedia.
COMOexplicARTE: Izaro, ¿qué diferencias has notado al volver a trabajar con Alba desde la comedia y cómo ha sido compartir este proyecto con Nitya?
Izaro Nieto: Volver a trabajar con ambos ha sido un auténtico regalo. Aunque Alba me había dirigido en un drama antes de Aloka(h)iru, creo que su forma de dirigirme y guiarme no es distinta: cambia lo que se cuenta, pero no cómo nos dirige. También ha sido una gozada trabajar con Nitya y conocer su manera de trabajar. Puede que el rodaje, el equipo y el personaje me hayan dado más libertad para proponer ciertas cosas y la confianza necesaria para hacerlo.
Maider y Gorka: ¿se puede convivir con las propias contradicciones?
La precariedad no es el único tema que atraviesa la serie. Las relaciones personales también ponen a prueba a sus protagonistas y muestran que, a veces, las ideas que defendemos no encajan del todo con nuestras decisiones. La relación entre Maider y Gorka es un ejemplo de ello.
COMOexplicARTE: Nerea, Gorka es la pareja de Maider. ¿Le aporta estabilidad o también pone en evidencia algunas de sus contradicciones?
Nerea Sanz: Creo que Gorka le aporta ambas cosas: muchísima estabilidad y alguna que otra contradicción. De hecho, me gusta mucho que, a pesar de sus evidentes contradicciones con Gorka, Maider siga eligiéndolo. A veces siento que últimamente no nos permitimos no ser correctos. Parece que todas nuestras acciones deben estar en consonancia con nuestras ideas, pero dentro de ese molde es muy difícil conocer y aceptar las diferencias de las personas que nos rodean y de nosotras mismas. Por eso me gusta mucho el ejercicio que hacen Maider y Gorka: que, pese a las dificultades, sigan juntos.
Una reflexión que conecta con el espíritu de Aloka(h)iru: sus protagonistas intentan encontrar la manera de seguir compartiendo un hogar mientras afrontan las dificultades económicas, las diferencias personales y las contradicciones propias de crecer. Porque, cuando incluso mantener un techo se convierte en un reto, conservar ese espacio común también significa defender una forma de vivir.
Gemma Ribera
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