CINE – NACIONAL – ENTREVISTA
En el marco de la 10ª edición del BCN Film Fest, conversamos con el equipo de Corredora, una de las películas más singulares de la edición. Es una historia ambientada en el mundo del atletismo de élite que aborda la salud mental desde una mirada íntima y poco convencional. A través de esta entrevista a su directora Laura García Alonso y a los actores Alba Sáez y Álex Brendemühl, profundizamos en el proceso creativo, el trabajo actoral y la voluntad de alejarse de clichés para construir un relato honesto sobre el sufrimiento, el acompañamiento y la presión por alcanzar el éxito.
COMOexplicARTE: La película viene de un proceso previo con Tormenta de verano, donde la mirada estaba en el entorno de la persona que sufre un trastorno mental. En Corredora, sin embargo, el salto es claro: ahora entramos en la experiencia directa de quien lo vive. ¿Cómo la dirigiste, Laura?
Laura García: Es una buena pregunta. Era un reto enorme porque suponía ponerme en la cabeza o en la piel de alguien que era muy desconocido para mí y muy misterioso. Trabajamos con Alba sabiendo que un brote psicótico es un momento en el que una persona se distancia de la realidad y construye un mundo que a veces puede ser aterrador y otras veces muy divertido. Pero nuestra protagonista sufre un delirio persecutorio y cree que sus compañeros y su entorno más próximo le quieren hacer daño. ¿Cómo la dirigí? Pues siempre pensé que no quería encontrarle una lógica muy narrativa y dramatizada de lo que le estaba pasando, que era una cosa que había visto en otras películas, como Una mente maravillosa (2001), por ejemplo, donde tú entiendes perfectamente que hay unos espías que le están siguiendo y tal. Yo siempre quise evocar la locura, precisamente porque me parecía que no tenía mucho sentido encontrarle una lógica clara.
COMOexplicARTE: Cuando se exploran los momentos más complejos del trastorno vemos como se evitan códigos muy reconocibles. Me hablabas de referentes. ¿Hay precisamente referencias que hayas decidido evitar conscientemente?
Laura García: Sí, había una voluntad muy consciente de no caer en muchos tópicos. El más importante es el estigma hacia las personas que tienen enfermedades mentales. Hemos visto películas que son muy taquilleras, como Joker (2019), en las que crea una relación muy peligrosa entre violencia, terrorismo y enfermedad mental. Me parece que es mucho más probable que una persona se haga daño a sí misma en vez de hacer daño a los demás. Y luego también quería romper ciertos clichés más relacionados con las películas deportivas en las que se representa el personaje que busca el éxito a toda costa, o que está rodeado de un entorno abusivo que le manipula.
Álex Brendemühl: Yo creo que en el cine se habla mucho de desequilibrios y de enfermedades, pero en este caso hay un cierto rigor para contar esta historia desde un lugar sin querer ser documental ni científico. Se acerca al caso de esta persona desde un marco muy concreto, que es el de la atleta mediofondista a punto de estallar.
COMOexplicARTE: En historias así que se centran más en el cuerpo y en ese estado que acompaña a la emoción, ¿Cómo fue el casting? ¿Se decidió más por intuición o lo tenías muy claro con pruebas concretas?
Laura Garcia: Desde el inicio teníamos claro que queríamos que la protagonista fuese una cara nueva. Yo quería tener muchísimo tiempo con ella para trabajar, no solo cuatro sesiones sueltas entre rodajes, sino poder disfrutar del proceso de creación de un personaje, que es algo que no se suele dar. Y también quería que tuviese tiempo para entrenar. Entonces hicimos un casting en Cataluña y les pedí la escena más complicada de todas: el brote psicótico. Vimos a muchas chicas, pero lo que pasó con Alba fue muy mágico. Es un cliché decir esto de un director, pero es que fue realmente así. Ella no sabía nada de la peli, nada del trastorno. Y de repente, en las últimas tomas, estaba conectada con una intuición muy profunda y muy especial.
COMOexplicARTE: Alba, ¿Cómo conviviste con la presión de debutar como protagonista en cine con un papel tan expuesto y complejo emocionalmente?
Alba Sáez: Pues mira, esto me lo estoy planteando ahora. Antes de hacer la peli es verdad que no estaba tan metida en la historia, en disfrutar del proceso, en entender cosas, en meterme en lugares en los que nunca había estado, en confiar en mi intuición… Hemos ido tan de la mano con Laura y ha sido un proceso tan bonito, tan intenso, tan duro… un gran aprendizaje para mí. Podría definirlo con muchísimas palabras, pero me he dado cuenta un poco más tarde de la magnitud de este papel.
COMOexplicARTE: ¿Cuándo sentiste que dejabas de “preparar” a Cris para empezar a “ser” Cris?
Alba Sáez: La verdad es que no lo sé. (ríe). Solo sé que antes podía correr más que cuando empecé a prepararme para interpretar a Cris. El otro día en Málaga le decía a mi entrenador: “Aguanto mucho más ahora que cuando estaba preparando el personaje”. Había una conexión entre lo que le pasaba al personaje y lo que me pasaba a mí físicamente. Lo vivía a través del cuerpo, tres veces por semana. Y con el tiempo me he dado cuenta de lo mucho que me ha tocado emocionalmente. Creo que es muy bonito porque hay mucha conciencia. Todo está medido, pero también hay mucha libertad dentro de ese marco. Y esa combinación de conciencia e intuición hace que el trabajo haya sido muy rico y muy vivo.
COMOexplicARTE: Y tú, Álex, tienes a un personaje que funciona casi como anclaje con la realidad que vive Cris. ¿Cómo entiendes su lugar dentro de la historia?
Álex Brendemühl: Pues en este caso estamos de apoyo Marina Salas, que es la hermana, y yo, que hago de padre. Nosotros somos los cuidadores de Cris, somos las personas que intentan entender y darse cuenta de que está pasando algo. Lo difícil de las enfermedades mentales es darse cuenta de que aquella persona está en un lugar de peligro y de pérdida de control. Entonces, ¿cómo gestionar eso? Supongo que todos nos hemos encontrado alguna vez en situaciones de estrés o viendo cómo alguien está brotando. Lo que haces es robar un poco de tu experiencia personal y del sentido común. Mi personaje, Sergi, trata de explorar un poco el desconcierto que genera no saber cómo ayudar al otro, cómo acompañarle, cómo no ser paternalista, cómo no ser tan protector y, a la vez, dejarle ir. Porque al final educar es eso, dejar que el otro se desarrolle como quiera y como es, con su esencia y su naturaleza.
COMOexplicARTE: Precisamente, interpretando al padre de familia que está al cuidado de sus hijas, por causas que la madre no está y demás, ¿cómo construiste tú al personaje?
Álex Brendemühl: La tendencia de los padres es controlar, dirigir, influenciar el criterio y la vida de sus hijos, así que estaba ahí toda esa lucha y esa dicotomía. Existe la figura del padre que presiona y que quiere que su hija triunfe para encontrar ahí un motivo de orgullo. Sergi es un personaje sin muchos atributos. Un buen hombre que vive una vida aparentemente normal y se encuentra con estas circunstancias que se le escapan de las manos. Es a través de su hija como proyecta las propias frustraciones o lo que él no ha llegado a ser o a hacer. Lo que hice yo fue intentar actuar como cualquiera lo haría, teniendo en cuenta que el problema lo tiene su hija, pero se acaba convirtiendo en el suyo.
COMOexplicARTE: Con Laura, en el rodaje, ¿El trabajo era más de marcaros objetivos emocionales o de ir ajustando a medida que avanzaba la escena?
Alba Sáez: Antes del rodaje estuvimos ensayando bastante. Yo pasé un año entrenando, metida en el atletismo. Estuve trabajando e interiorizando mucho el personaje. Durante el rodaje, Marina Salas, Álex y yo tuvimos mucho espacio para reírnos, porque cuando estás tratando un material tan denso, tan intenso y tan doloroso, el cuerpo te pide relajarte y hacer bromas.
Álex Brendemühl: Yo me dediqué a acompañar la historia y de estar en mi sitio, que en este caso era cuestión de escuchar, no llamar más la atención y no ocupar más espacio del que tenía que ocupar. (ríe).
COMOexplicARTE: Después de todo este proceso, ¿Qué os gustaría que el espectador se llevara: comprensión, incomodidad, identificación… o simplemente una forma distinta de mirar?
Álex Brendemühl: Yo espero que les haga reflexionar sobre sus propias vidas y sobre todo lo que nos está imponiendo la sociedad hoy en día: cómo tenemos que triunfar, ser alguien, destacar, ser los mejores… Vivimos en una sociedad en la que cada uno, porque lo busca o porque tiene un subconsciente que le obliga, quiere dejar huella. Eso seguramente ha existido siempre, pero ahora especialmente es muy duro y además muy rápido. Creo que engañan mucho también las redes sociales y esa presión estética para esconder detrás una expectativa frustrada. La idea de la vida perfecta que no existe.
Alba Sáez: Exacto, todo ese debate. La inmediatez es una realidad con la que hay que convivir hoy en día…
Laura García: A mí me gustaría que se sientan identificados incluso con alguien que tiene un problema así. Que no lo vean como algo ajeno.
Entrevista: Gemma Ribera
Foto: Thaïs Parvez
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